Inmunoterapia para el cáncer: ¿Es adecuada para ti?
Revisado médicamente por: Dr. Vishal Patel
Última actualización: 2026
La inmunoterapia es un tipo de tratamiento contra el cáncer que se utiliza en muchos tipos de cáncer. Funciona usando las defensas naturales de su organismo (sistema inmunitario) para identificar, atacar y destruir las células cancerosas. Por lo general, el sistema inmunitario reconoce y destruye las células anormales, pero las células cancerosas desarrollan mecanismos para evadir o desactivar las respuestas inmunitarias. La inmunoterapia ayuda a “despertar” al sistema inmunitario para que pueda hacer su trabajo.
Existen diferentes tipos de tratamientos de inmunoterapia. Ayudan a combatir el cáncer ya que:
- Potencian el sistema inmunitario. Un sistema inmunitario “estimulado” puede ser mejor para combatir el cáncer.
- “Marcan” las células cancerosas para que el sistema inmunitario pueda detectarlas y destruirlas más fácilmente. Esto evita que el cáncer se esconda del sistema inmunitario.
Bloquean los “frenos” que las células cancerosas ponen al sistema inmunitario, lo que le permite a este volver a atacar a las células cancerosas.
¿Cómo se administra la inmunoterapia?
Se están aprobando más tipos de inmunoterapia, por lo que ahora más personas con diferentes clases de cáncer están utilizando estos tratamientos. La mayor parte de la inmunoterapia se administra mediante infusión intravenosa (a través de una vena). En algunos casos, se administra mediante inyección subcutánea (bajo la piel).
Puede recibir inmunoterapia en el consultorio de un médico, en una clínica o como paciente de día en un hospital. Se administran diferentes inmunoterapias en diferentes horarios. Algunas se pueden administrar en combinación con otras terapias o con una inmunoterapia diferente.
Inmunoterapia subcutánea (SC)
Subcutáneo significa “bajo la piel”. Con la inmunoterapia subcutánea, se inyecta un medicamento contra el cáncer en la capa grasa situada debajo de la piel. Esto suele hacerse en el estómago (abdomen) o el muslo. Esto es diferente de la inmunoterapia intravenosa, que se administra directamente en la vena durante una infusión.
Estas inyecciones suelen durar unos minutos, en comparación con las infusiones intravenosas, que pueden demorar entre 30 minutos y varias horas. Las inyecciones subcutáneas son administradas por un profesional de atención médica calificado. No tendrá que ponerse la inyección usted mismo.
La mayoría de los inmunoterapéuticos subcutáneos son los mismos que se utilizan en la inmunoterapia por vía intravenosa; solo el método de administración es diferente. Ahora están disponibles varios inhibidores de puntos de control inmunológicos por vía subcutánea (SC). Los investigadores siguen desarrollando nuevas opciones subcutáneas, para que más pacientes puedan beneficiarse de esta estrategia. Dichas alternativas pueden ayudar a los pacientes con menos acceso a un centro de infusión. También pueden reducir el tiempo de las visitas a la clínica y disminuir la necesidad de un dispositivo de acceso intravenoso (p. ej., puerto, catéter PICC).
¿Quién puede recibir inmunoterapia?
Si bien la inmunoterapia ayuda a algunos pacientes a vivir más y mejor, es posible que no sea una opción adecuada para todos los pacientes o tipos de cáncer. Usted y su médico podrán considerar lo siguiente para decidir si podría beneficiarse de determinadas inmunoterapias:
- Tipo de cáncer: la inmunoterapia está aprobada para muchos tipos de cáncer, incluidos cáncer de vejiga, mama (especialmente triple negativo), cuello uterino, colorrectal, esófago, cabeza y cuello, riñón, hígado, pulmón, linfoma, próstata y algunos tipos de cáncer de piel. Los investigadores están estudiando formas de ampliar el uso de la inmunoterapia en otros tipos de cáncer.
- iomarcadores: – la inmunoterapia funciona mejor cuando el cáncer tiene biomarcadores específicos (p. ej., inestabilidad de microsatélites alta (MSI-H), dMMR, PD‑L1) o muchas variaciones genéticas. El análisis de biomarcadores puede ayudarlo a encontrar el tratamiento adecuado para usted.
- Su salud general: para asegurarse de que la inmunoterapia sea segura para usted, no debe tener una enfermedad autoinmunitaria activa ni estar tomando esteroides en dosis altas. Algunas personas con VIH controlado sí pueden recibir inmunoterapia.
- Etapa del cáncer y tratamientos anteriores: su médico evaluará qué tan avanzado está el cáncer y si han funcionado otros tratamientos.
Asegúrese de hablar con su equipo de atención sobre las opciones de inmunoterapia para su tipo de cáncer específico. Aunque hay resultados prometedores, la inmunoterapia no funciona para todos los pacientes que la prueban.
Tipos de inmunoterapia
Existen varios tipos de inmunoterapia contra el cáncer. Se están desarrollando nuevos tratamientos todo el tiempo, por lo que es posible que esta lista no sea completa. Esta lista no incluye ensayos clínicos. Para obtener la información más reciente, visite CancerSupportCommunity.org y busque su tipo de tumor para averiguar si se han aprobado nuevos fármacos inmunoterapéuticos.
Inhibidores de los puntos de control
El sistema inmunitario tiene protecciones para evitar que ataque a las células sanas. Estas protecciones se denominan puntos de control. Ralentizan o impiden que el sistema inmunitario ataque los tejidos sanos. Algunos tipos de cáncer han aprendido a activar estos puntos de control para evitar ser detectados y destruidos por el sistema inmunitario. Engañan al organismo para que desactive sus propias defensas. Los inhibidores de los puntos de control bloquean estos puntos de control y ayudan al cuerpo a combatir el cáncer.
La mayoría de los pacientes que reciben inmunoterapia hoy en día utilizan algún inhibidor de los puntos de control: inhibidores PD1, PDL-1 o CTLA-4. Sin embargo, no todos los tipos de cáncer pueden tratarse con estos fármacos. Pueden administrarse en combinación con otros tratamientos, como quimioterapia u otros medicamentos inmunoterapéuticos.
Otros anticuerpos monoclonales
Los inhibidores de los puntos de control son un tipo de anticuerpo monoclonal (mAb). Otros tipos permiten que el sistema inmunitario encuentre y destruya las células cancerosas mediante objetivos que no son puntos de control. Otros apuntan la radiación o la quimioterapia directamente a las células cancerosas. Cada mAb se elabora para encontrar y adherirse a una proteína específica presente en las células cancerosas. No todos los mAb son inmunoterapias; algunos son
La mayoría de los tratamientos con mAb que no son inhibidores de los puntos de control se utilizan en las leucemias.
Terapia celular
En la terapia celular, las células del propio sistema inmunitario del organismo (linfocitos T) se extraen de un paciente, se llevan a un laboratorio y se modifican. Una vez devueltos al paciente, estos linfocitos T modificados pueden encontrar y destruir las células cancerosas. La forma más frecuente de este tratamiento es la terapia de linfocitos T con CAR.
Los investigadores también están estudiando tratamientos celulares llamados TIL (linfocitos infiltrantes de tumores), TCR-T (receptores de linfocitos T modificados) y CAR NK (células NK modificadas).
Descubra más sobre el tratamiento con linfocitos T con CAR
Anticuerpos biespecíficos
Los anticuerpos biespecíficos son proteínas diseñadas en laboratorio para unirse a dos objetivos diferentes al mismo tiempo: uno en una célula cancerosa y otro en una célula inmunitaria. (El nombre refleja esto: bi = dos, específico = objetivos). Esto las diferencia de los anticuerpos convencionales, que se unen a un solo objetivo.
Al unirse simultáneamente a una célula cancerosa y a una célula inmunitaria cercana, estos fármacos las conectan físicamente. Esto facilita que el sistema inmunitario reconozca y ataque el cáncer. Algunos anticuerpos biespecíficos —a menudo llamados activadores de linfocitos T— actúan específicamente al poner en contacto a los linfocitos T con la célula cancerosa.
Vacunas de tratamiento
Las vacunas contra el cáncer están diseñadas para “enseñar” a los linfocitos T a detectar y atacar células cancerosas que tienen proteínas específicas. Se crean a partir de las propias células tumorales, células inmunitarias o antígenos comunes del paciente. Estas células se envían a un laboratorio donde se refuerza su capacidad para reconocer y combatir las células cancerosas. Luego se vuelven a infundir al paciente.
Tratamiento con virus oncolíticos
Oncolítico significa “algo que destruye las células cancerosas.” El tratamiento con virus oncolíticos utiliza virus para combatir las células cancerosas. Los médicos inyectan un virus debilitado o modificado en su tumor. Este virus infecta las células cancerosas y se multiplica en ellas. Las copias se acumulan hasta que las células cancerosas estallan y mueren. Estas células cancerosas al romperse envían señales al sistema inmunitario para que se una al ataque contra las células cancerosas en todo el cuerpo.
Conozca más sobre la inmunoterapia con anticuerpos biespecíficos
Citocinas
Las citocinas han sido utilizadas durante años. No se dirigen a las células cancerosas como algunos métodos de tratamiento más nuevos. En su lugar, actúan acelerando el crecimiento de los linfocitos T y activando otras células inmunitarias, lo que refuerza las defensas en general. Los investigadores están investigando la siguiente generación de tratamientos con citocinas.
Efectos secundarios
Tendemos a pensar que la inmunoterapia es algo “natural”, como el sistema de defensa propio de nuestro cuerpo. Sin embargo, la inmunoterapia puede tener efectos secundarios. Estos efectos son generalmente diferentes de los causados por la quimioterapia o la radioterapia. En muchos casos, no son graves y pueden ser de corta duración o fáciles de manejar. Con menos frecuencia, los efectos secundarios pueden ser muy graves e incluso poner en peligro la vida.
Efectos secundarios frecuentes
- Síntomas similares a los de la gripe (fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas, tos, pérdida del apetito)
- Fatiga (algunas personas sufren fatiga extrema)
- Erupciones, enrojecimiento o picazón
- Dolores o malestar
- Dolor muscular o articular
Infecciones
Efectos secundarios menos frecuentes
- Colitis u otros problemas gastrointestinales (dolor de estómago, diarrea, constipación)
- Problemas de tiroides, hígado, riñones, corazón, otras glándulas u órganos: los análisis de sangre pueden identificar problemas en estos órganos.
- Problemas pulmonares (tos persistente, dificultad para respirar): una consulta con un neumólogo puede ayudar a resolver dudas relacionadas con estas afecciones.
- Otras afecciones autoinmunes graves (como trastornos hipofisarios o diabetes)
- CRS (síndrome de liberación de citocinas), que incluye fiebre, presión arterial baja o bajo nivel de oxígeno
ICANS (neurotoxicidad), que incluye confusión, problemas para encontrar palabras o convulsiones
A veces, los efectos secundarios no se producen inmediatamente después del tratamiento. Pueden aparecer varios meses después. Informe inmediatamente a su equipo de atención médica si nota algún cambio en los efectos secundarios o los síntomas. La mayoría de los efectos secundarios se pueden controlar si se tratan a tiempo.
¿Cuánto cuesta?
Muchos tratamientos nuevos, incluida la inmunoterapia, y los costos relacionados pueden ser muy caros. Si recibe tratamiento a través de un ensayo clínico, es posible que esos costos estén cubiertos. Hable con su equipo de atención médica con anticipación sobre las cuestiones financieras vinculadas con su tratamiento. Además, hable con su compañía de seguros antes de iniciar el tratamiento para averiguar cuáles serán los costos. Muchos centros de tratamiento cuentan con recursos que lo ayudarán a obtener cobertura de seguro o le brindarán apoyo para acceder a programas de subvenciones diseñados para cubrir los costos del tratamiento.
Obtenga más información sobre el control de los costos del tratamiento
¿Un ensayo clínico es adecuado para mí?
Asegúrese de preguntarle a su equipo de atención sobre todo ensayo clínico disponible para el que pueda ser elegible. Los ensayos clínicos son estudios de investigación que prueban nuevos tratamientos o exploran mejores formas de utilizar los tratamientos existentes, incluso para diferentes tipos de cáncer. Pregunte sobre los posibles beneficios y riesgos.
Aunque en este momento no pueda recibir una inmunoterapia estándar, unirse a un ensayo clínico podría permitirle probar nuevos tratamientos que se están investigando y desarrollando, incluidos diferentes tipos de inmunoterapia. Pregunte a su médico sobre todas sus opciones, incluida la posibilidad de que un ensayo clínico sea adecuado para usted.
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