Cáncer anal
Medically reviewed by: Rachel Klein, MSN, CRNP
Last Updated: 2026
El cáncer de ano comienza en los tejidos del
ano, la abertura ubicada al final del intestino grueso por donde las heces fecales salen del cuerpo. El tipo más frecuente de cáncer de ano es el carcinoma de células escamosas. Este tipo constituye 9 de cada 10 casos. Comienza en las células delgadas y planas que revisten el conducto anal. El conducto anal conecta el ano con el recto. Mide entre 1 ½ y 2 pulgadas de largo. El carcinoma de células escamosas también puede crecer en la piel perianal, es decir, la piel ubicada alrededor del ano.
La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es la principal causa de cáncer de ano. El VPH es el nombre de un grupo de más de 200 virus relacionados. Los que causan cáncer se denominan VPH de “alto riesgo”. La vacuna contra el VPH puede ayudar a prevenir las infecciones causadas por las cepas de este virus que provocan cáncer.
Otros tipos menos frecuentes de cáncer de ano son el adenocarcinoma, el carcinoma basocelular, el melanoma, los tumores del estroma gastrointestinal o el linfoma. Estos pueden tratarse más como cáncer colorrectal, cáncer de piel o linfoma no Hodgkin. Hable con su médico para saber qué tipo de cáncer de ano tiene y cómo tratarlo.
El cáncer de ano no es lo mismo que el cáncer colorrectal, aunque ambos ocurran en el aparato digestivo. El cáncer colorrectal comienza en el colon o el recto, que son
partes del intestino grueso. El cáncer de ano, en cambio, comienza en el ano o en la piel que lo rodea. Aunque estas zonas están próximas entre sí, cada cáncer se desarrolla a partir de un tipo diferente de células y se trata de diferente manera. Entender la diferencia puede ayudarle a obtener la información y el apoyo adecuados para su situación.
El cáncer de ano es poco frecuente, pero los casos han aumentado en las últimas décadas. En Estados Unidos, aproximadamente 11,000 personas reciben un diagnóstico de cáncer de ano cada año. La buena noticia es que, cuando se detecta temprano, el cáncer de ano suele ser tratable, y muchas personas se recuperan bien después del tratamiento.
Factores de riesgo
Ciertas enfermedades, factores genéticos o hábitos de vida pueden actuar conjuntamente para aumentar el riesgo de tener cáncer de ano. Tener estos factores de riesgo no significa que tendrá cáncer, pero pueden aumentar las probabilidades de que se desarrollen células cancerosas:
- Infección por el VPH (virus del papiloma humano): el VPH es un virus muy frecuente que se transmite principalmente por contacto íntimo piel con piel, por ejemplo, mediante el sexo vaginal, anal y oral. Algunos tipos de VPH tienen más riesgo de causar cáncer, especialmente el VPH-16 y el VPH-18. La administración de la vacuna contra el VPH reduce en gran medida el riesgo de tener algún cáncer relacionado con el VPH.
- Sistema inmunitario debilitado: por ejemplo, por una infección por el VIH o por medicamentos recibidos después de un trasplante de órganos.
- Antecedentes de cánceres o enfermedades que se relacionen con el VPH, como cáncer de cuello uterino, vagina o vulva, o verrugas anales.
- Tener múltiples parejas sexuales o practicar sexo anal puede aumentar el riesgo de infección por VPH.
- Fumar cigarrillos.
- Edad: el riesgo aumenta a medida que las personas envejecen.
- Sexo y raza o grupo étnico: el cáncer de ano es más frecuente en las mujeres blancas y los hombres negros.
Signos y síntomas
Muchos cánceres de ano pueden detectarse en una etapa temprana. Consulte a su equipo médico si nota alguno de estos signos o síntomas:
- Sangrado del ano o el recto: sangre en el papel higiénico, en la taza del inodoro o mezclada con las heces.
- Dolor, presión o un bulto cerca del ano.
- Picazón o secreción.
- Cambios al ir al baño (estreñimiento, dolor al evacuar, heces fecales más delgadas de lo habitual, sensación de pesadez, o ganas constantes de defecar).
- Sangre en la orina, relaciones sexuales dolorosas o dificultad para orinar.
- Cansancio intenso, dificultad para respirar, mareo (signos de anemia o pérdida de sangre).
- Pérdida de peso sin explicación.
Otras condiciones no oncológicas, como hemorroides, estreñimiento, síndrome del intestino irritable o incluso un embarazo, pueden causar síntomas similares. Las hemorroides son vasos sanguíneos hinchados o irritados en el revestimiento del ano o el recto. Es importante que se haga revisar si nota alguno de estos síntomas, incluso si parecen menores. Es posible que sienta vergüenza o nerviosismo por presentar estos síntomas, pero es importante hablar sin reservas y pedir respuestas claras y exámenes si los necesita. Su equipo médico está acostumbrado a tener estas conversaciones.
Pruebas de detección
No se recomiendan pruebas de detección de rutina para la población general, pero las personas con mayor riesgo o con síntomas pueden someterse a pruebas tales como las siguientes:
- Prueba de Papanicolau anal (citología anal): se frota el revestimiento anal con un cepillo blando y se examinan las células en un laboratorio.
- Tacto rectal: el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el ano para palpar bultos u otros cambios.
- Anoscopia: el médico introduce suavemente un tubo corto, hueco y firme en el ano y utiliza una luz para ver el revestimiento del ano y el recto.
Nota: Una colonoscopia sirve para detectar el cáncer colorrectal, no el cáncer de ano. No es probable que se detecte cáncer de ano durante una colonoscopia.
Pregúntele a su médico si esta prueba de detección es adecuada en su caso. Coméntele acerca de cualquier síntoma que tenga e insista en que atienda sus inquietudes.
Diagnóstico y determinación del estadio
Diagnóstico
Si los síntomas o una prueba de detección sugieren que hay un problema, su médico puede utilizar una o más de las siguientes pruebas para establecer un diagnóstico:
- Anoscopia: el médico introduce suavemente un tubo corto, hueco y firme en el ano y utiliza una luz para ver el revestimiento del ano y el recto.
- Sigmoidoscopia o colonoscopia: estas pruebas examinan partes cercanas del colon y el recto para ver si hay otras áreas que generen preocupación.
- Biopsia: se extrae una muestra de tejido y se examina con el microscopio para detectar células anormales.
- Estudios por imágenes: pueden ayudar a comprobar si el cáncer se ha extendido. Estos son algunos ejemplos:
- Ecografía: utiliza ondas de sonido para crear imágenes del interior del cuerpo.
- Tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés): utiliza rayos X para obtener imágenes transversales detalladas del cuerpo.
- Resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés): utiliza ondas de radio e imanes potentes para mostrar detalles del interior del cuerpo.
Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés): utiliza una sustancia azucarada y una cámara especial para ver si el cáncer se ha propagado y, en ese caso, hasta dónde.
Determinación del estadio
Si se le diagnostica cáncer de ano, el médico debe conocer el estadio, o la extensión, de la enfermedad para planificar el mejor tratamiento. La determinación del estadio sirve para averiguar si el cáncer se ha propagado y, en caso afirmativo, a qué partes del cuerpo. Para el cáncer de ano, se utilizan los siguientes estadios:
- Estadio I: el cáncer se encuentra en el conducto anal, debajo de la capa superior de células. Las células cancerosas se encuentran únicamente en el ano.
- Estadio II: el tumor mide entre 2 y 5 cm y puede haberse extendido a los ganglios linfáticos cercanos, pero no a partes distantes del cuerpo.
- Estadio III: el tumor mide más de 5 cm y puede estar invadiendo órganos próximos (vagina, uretra y vejiga).
Estadio IV: el cáncer se ha extendido a órganos distantes, como el hígado o los pulmones.
Tratamientos y control de los efectos secundarios
Opciones de tratamiento
Las opciones de tratamiento contra el cáncer de ano dependerán de los siguientes factores:
- El estadio del cáncer.
- El tipo de tumor.
- Su estado de salud general (por ejemplo, si tiene una infección por VIH o está inmunosuprimido).
- Los objetivos del tratamiento.
Al tomar decisiones sobre su tratamiento, piense en lo que realmente es importante para usted y en los objetivos personales que pueda tener. Hable con su equipo médico sobre sus necesidades y preferencias. Asegúrese de entender por qué un tratamiento podría funcionar mejor para usted que otro.
Considere obtener una segunda opinión, cuando sea posible. Obtener una segunda opinión le permitirá hablar sobre las opciones con sus médicos. Esto puede ayudar a desarrollar el plan de tratamiento que mejor se adapte a sus necesidades.
Los siguientes son tratamientos para el cáncer de ano:
- Quimiorradioterapia
- Inmunoterapia
- Radioterapia
- Terapia dirigida
- Cirugía
- Ensayos clínicos
- Cuidado de apoyo
El tratamiento de referencia del cáncer de ano localizado o regional incluye quimiorradioterapia. Este tratamiento se conoce como “protocolo de Nigro”. Es una combinación de lo siguiente:
- Radioterapia de haz externo (EBRT, por sus siglas en inglés): el uso de rayos de alta energía para destruir o dañar las células cancerosas. La radiación externa se emite desde una gran máquina dirigida a la zona anal.
- Quimioterapia: el uso de medicamentos para destruir o dañar las células cancerosas. Se utiliza para reducir tumores, frenar el crecimiento del cáncer, aliviar síntomas o ayudar a las personas a vivir más tiempo.
Este tratamiento puede servir para evitar (o limitar) la cirugía y le ayuda a mantener el control de sus defecaciones. Muchas personas con cáncer de ano localizado se curan con quimiorradioterapia.
Consulte a su médico sobre el uso de un dilatador vaginal o rectal durante la quimiorradioterapia y después de recibirla para ayudar a reducir los efectos secundarios.
La inmunoterapia utiliza las defensas naturales del cuerpo (el sistema inmunitario) para identificar, atacar y destruir las células cancerosas. Puede combinarse con quimioterapia para tratar el cáncer de ano.
La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para destruir o dañar las células cancerosas. La radiación puede utilizarse en el cáncer de ano avanzado para tratar el cáncer que se ha extendido a los huesos, los ganglios linfáticos distantes, el cerebro o la médula espinal. La radiación puede ayudar a controlar los síntomas, como el dolor o el sangrado.
En la terapia dirigida, se utilizan medicamentos para actuar sobre modificaciones específicas en las células cancerosas que las ayudan a crecer, dividirse y propagarse. Los medicamentos de terapia dirigida están diseñados para ser más precisos. Combaten las células cancerosas causando menos daño a otras células del cuerpo. Existen diferentes tipos de terapias dirigidas para tratar el cáncer de ano.
En la mayoría de los casos, el cáncer de ano se localiza en el conducto anal y se trata con quimioterapia y radioterapia. La cirugía se puede usar con tumores muy tempranos o si el cáncer reaparece o no desaparece.
El cáncer perianal (en la piel que rodea el ano) tiene más probabilidades de tratarse con cirugía.
Muchas personas con cáncer de ano también requerirán una colostomía. Una colostomía es una cirugía para redirigir el intestino para alejarlo del tumor (a una abertura en el abdomen) para que las heces fecales puedan salir con facilidad. Puede ser temporal o permanente, dependiendo de la extensión de la enfermedad.
Asegúrese de preguntar por los ensayos clínicos. Estos son estudios de investigación que prueban nuevos tratamientos o analizan cómo aplicar mejor los tratamientos actuales. En algunos casos, los tratamientos con las mayores posibilidades de éxito solo estarán disponibles a través de ensayos clínicos. Los ensayos se ofrecen para cualquier tipo de cáncer, en muchos estadios diferentes. No todas las personas son elegibles para todos los ensayos. Si tiene un cáncer que ha reaparecido o se ha extendido, es especialmente importante que pregunte por los ensayos clínicos.
Mantener la mejor calidad de vida posible es un objetivo importante. Es posible que parte del cuidado que reciba no trate el cáncer. En su lugar, abordará los posibles síntomas causados por el cáncer o los efectos secundarios del tratamiento, como las necesidades nutricionales o el dolor. Puede ayudarle con inquietudes sociales, emocionales o espirituales. Este tipo de cuidado se conoce como cuidados paliativos o cuidado de apoyo.
Muchos hospitales ofrecen cuidados paliativos al mismo tiempo que el tratamiento del cáncer. Los cuidados paliativos no son lo mismo que el cuidado para personas al final de la vida. A menudo los proporciona un especialista en cuidados paliativos. Esta persona es un médico o un miembro del personal de enfermería que se centra en los síntomas, los efectos secundarios y las necesidades emocionales de los pacientes. Si no le refieren a un especialista en cuidados paliativos poco después de enterarse de que tiene cáncer de ano, solicite consultar con uno.
El cuidado de seguimiento después del tratamiento del cáncer de ano es muy importante. Necesitará chequeos regulares para controlar los cambios en su salud. Los chequeos pueden incluir exámenes físicos y una anoscopia. Hable con un médico de inmediato si tiene algún síntoma o inquietud.
Efectos Secundarios
Es útil conocer más sobre los efectos secundarios de los tratamientos antes de comenzar para saber qué esperar. Al contar con más información, puede trabajar con su equipo médico para controlar su calidad de vida durante el tratamiento y en la etapa posterior.
Hay medicamentos eficaces y de fácil acceso para ayudar a tratar los efectos secundarios tradicionales del tratamiento del cáncer. Los posibles efectos secundarios del cáncer de ano incluyen los siguientes:
- Náuseas.
- Disminución del número de células sanguíneas (por la quimioterapia), lo que puede aumentar el riesgo de infecciones.
- Para las personas que viven con el VIH u otra afección que cause inmunosupresión, las opciones de tratamiento pueden ser diferentes. Consulte a su equipo médico sobre los beneficios y riesgos de las diferentes opciones.
- Llagas en la boca.
- Dolor.
- Cambios en la salud sexual (sequedad o estenosis vaginal [estrechamiento o acortamiento del canal vaginal]; dificultad con las erecciones; reducción del tamaño del pene).
- Cambios en la fertilidad (capacidad de tener hijos).
Hable con el equipo médico sobre las opciones para almacenar semen o congelar óvulos.
Tenga en cuenta que cada persona reacciona de manera diferente al tratamiento y experimenta diferentes efectos secundarios. Existen recursos de apoyo y estrategias de afrontamiento que pueden ayudar.
Cómo afrontar el cáncer de ano
Un paso importante para controlar su cáncer y su tratamiento es estar informado.
El cáncer de ano puede afectar diferentes áreas de su vida. Si tiene algún problema en estas áreas, hay recursos para ayudarle:
- Cómo afrontar la salud mental y el cáncer
- Cómo lidiar con el estigma
- Intimidad, sexo y fertilidad
- Cómo abordar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer
- Gestión del costo del tratamiento del cáncer
- Apoyo a los cuidadores
- Supervivencia vivencia a largo plazo
Un diagnóstico de cáncer puede traer muchos sentimientos: miedo, enojo, tristeza o preocupación. Son normales. El apoyo puede ayudarle a sentir que tiene más control. Considere las siguientes opciones:
- Grupos de apoyo (en persona o en línea).
- Asesoramiento con un trabajador social especializado en oncología.
- Mentoría entre pares (conexiones uno a uno con alguien que ha pasado por el cáncer de ano).
- Reducción del estrés (conciencia plena, ejercicio suave, técnicas de respiración).
Más información sobre cómo afrontar los problemas de salud mental
El estigma es el sentimiento negativo que la gente tiene hacia una situación o condición. Las personas pueden sentirse estigmatizadas cuando se sienten juzgadas por un comportamiento o rasgo.
Cualquiera puede tener cáncer de ano. El cáncer de ano se produce cuando las células del ano cambian. Debido a la relación existente entre las infecciones por el VPH y el cáncer de ano, algunas personas con esta enfermedad pueden experimentar estigma en forma de juicio, culpa o vergüenza.
A veces, los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer, sumados al estrés que representa tener cáncer, pueden generar problemas de sexualidad, intimidad y fertilidad. Hay medidas que puede tomar para abordar los problemas tanto de intimidad como de fertilidad.
Recibir un diagnóstico de cáncer y someterse a un tratamiento para esta enfermedad puede ser difícil tanto para usted como para sus seres queridos. Los efectos secundarios no deseados pueden intensificar aún más la alteración de su vida.
Más información sobre el tratamiento de los efectos secundarios
Las preocupaciones acerca de los costos del cuidado son comunes cuando se enfrenta a un diagnóstico de cáncer. Aprenda cómo hablar sobre el aspecto financiero del cáncer y dónde recurrir en busca de ayuda.
Más información sobre la gestión del costo del tratamiento del cáncer
Un diagnóstico de cáncer también afecta a cónyuges, parejas, hermanos, hijos y amigos. Muchos de estos familiares descubrirán que ahora necesitan asumir el papel de cuidador, algo que posiblemente nunca hayan hecho antes.
El periodo posterior al tratamiento puede incluir ajustes físicos, emocionales y del estilo de vida. Es posible que se esté adaptando a una “nueva normalidad”. La supervivencia vivencia requiere de muchas cosas: actividad física, nutrición, una vida emocional saludable y control de cualquier problema de salud que pudiera surgir.
Consejos para hablar con el equipo médico
Lleve estas preguntas a las citas:
- ¿Qué tipo y estadio de cáncer de ano tengo? Pida a su médico que le explique el tamaño, el estado de los ganglios linfáticos y si se ha diseminado.
- ¿Cuáles son las opciones de tratamiento? Consulte sobre las ventajas y las desventajas de cada opción.
- ¿Qué efectos secundarios debo esperar y cómo puedo tratarlos?
- ¿Cómo me afectará el tratamiento en el control intestinal o en los hábitos relacionados con ir al baño?
- ¿Necesitaré una colostomía? Una colostomía es una pequeña abertura en el abdomen conectada a una pequeña bolsa que se lleva fuera del cuerpo para recoger las heces fecales. La mayoría de las personas no necesitan una, pero puede ser necesaria en algunas situaciones.
- ¿Cuánto durará el tratamiento y con qué frecuencia haré las visitas? Consulte sobre el calendario y el horario.
- ¿Puedo participar en un ensayo clínico?
- ¿Qué servicios de apoyo hay disponibles para mí y mis cuidadores? Considere opciones de apoyo nutricional, trabajo social, salud mental, salud sexual y asesoramiento financiero.
Obtener el apoyo que desea y necesita
El cáncer genera muchos sentimientos. Le afecta a usted, a su familia y a sus seres queridos. Es normal sentirse triste, ansioso, preocupado, consternado, estresado o, incluso, aterrado. Recuerde que el cáncer puede afectar a cualquiera, y toda persona merece un buen cuidado y apoyo.
Tenga en cuenta lo siguiente:
- Esté abierto a hacer preguntas a su equipo médico. Siga haciendo preguntas si hay algo que no entiende. Si le resulta más fácil entender con imágenes, pregunte si pueden mostrarle un dibujo o una imagen que ayude a explicar.
- Sepa qué signos o síntomas debe informar de inmediato a su equipo médico.
- Concéntrese en las cosas que sí puede controlar. Tome las cosas paso a paso, sin apresurarse. No intente hacer cambios de inmediato.
- Sea paciente consigo mismo. Es normal sentirse más nervioso antes de una cita médica. Llevar a otra persona a la cita puede ayudarle a entender mejor la información.”
- Comparta sus sentimientos con personas de confianza, como amigos, familiares, un administrador de casos, asesor, líder religioso o consejero espiritual.
- Pida ayuda a amigos y a su comunidad a través de MyLifeLine de CSC, un servicio gratuito ofrecido por la Cancer Support Community.